
La esposa del Loco Tito apuntó contra los actuales barras de Belgrano y denunció un “ataque mafioso”
La mujer señaló a Lucas Pavón y a Germán "El Gitano" Minué como los responsables de la balacera en la que Roberto Ponce resultó herido.
Desde la esquina de Santa Rosa abrieron fuego. Roberto “Loco Tito” Ponce estaba en la puerta de su casa, en el pasaje Armengol Tecera, de barrio Alberdi, cuando recibió un disparo en una pierna. “Un desquiciado pasó en auto y empezó a tirar”, denunció Olga, la esposa del exjefe de la barra de Belgrano
La mujer aseguró que una sola persona disparó, pero había dos autos involucrados. Ella, su hija y su nieta fueron testigos de la balacera y se salvaron de milagro. Descartó una interna e insistió en que Belgrano no tiene nada que ver. Pero sí apuntó contra la actual dirigencia de la barra pirata, conducida por Lucas Pavón y Germán “El Gitano” Minué –que durante muchos años acompañó al Loco Tito en la tribuna-.
“Ellos mandaron anoche. Son dos enfermos mentales que no aguantan vivir a la sombra de Tito”, subrayó Olga. “El resentido es Lucas Pavón y el otro se ha dejado llevar de la nariz. Se ve que no tiene los suficientes testículos para decir ‘te la estás mandando’”, agregó. La esposa del Loco Tito insistió en que el “mafioso” es Pavón y remarcó: “Yo digo que intentaron matarlo”.
También cuestionó el accionar de la Justicia: “Hay un fiscal que desde el 2 de marzo tiene el caso y no avanzó en nada. Vinieron a tirar a mi casa, me quemaron la casa de las Sierras, ponen pintadas, me llaman sicarios”. Resaltó en que “es una crónica de una muerte anunciada” y no entiende por qué el fiscal no actúa.
Olga confesó que ya no sabe cómo vivir tranquila. “Yo soy la fuerte de la casa. Para mí sería más fácil decirle a Tito vayámonos a vivir al campo. Pero yo no quiero que los malos ganen. Si yo me voy, los malos ganan y yo no le hice daño a nadie”, cerró.
El exjefe de la barra de Belgrano se encuentra internado en la Clínica Chutro tras el ataque. Debido a su arritmia, según contó la esposa, fue sometido a cirugía de urgencia para cauterizarle las arterias porque “no paraba la hemorragia”.
